Cómo germinar semillas de cannabis paso a paso
Germinar semillas de cannabis es simple si respetas tres cosas: humedad justa, 20 a 25 °C y oscuridad. Aquí van los dos métodos que funcionan y los errores que más semillas matan.
La buena noticia es que una semilla sana en condiciones correctas germina sola: no hay que ayudarla, solo no estorbarla. Esta guía cubre lo que importa de verdad y lo que vemos repetirse en el mostrador.
Qué necesitas antes de empezar
Muy poco, y casi todo lo tienes en casa:
- Un plato hondo y papel absorbente de cocina, o un jiffy.
- Agua a temperatura ambiente. Si tu agua es muy dura, déjala reposar unas horas.
- Un lugar oscuro y templado, entre 20 y 25 °C.
- Paciencia: entre 2 y 7 días. Algunas genéticas se toman más.
Método 1: papel absorbente
Es el más usado porque te deja ver el proceso.
- Humedece dos hojas de papel absorbente. Húmedas, no chorreando: si al apretarlas cae agua, sobra.
- Pon las semillas separadas entre sí y cúbrelas con el segundo papel.
- Mete el plato en una bolsa o tápalo con otro plato para que no se seque, y déjalo en oscuridad a 20-25 °C.
- Revisa una vez al día. Si el papel se está secando, rocía un poco de agua.
Cuando la raíz asome uno o dos centímetros, está lista para pasar a sustrato. No esperes a que crezca más: cuanto más larga, más fácil de dañar.
Método 2: directo en jiffy o sustrato
Menos control visual, pero evita el trasplante y el estrés que conlleva. Hidrata el jiffy, haz un agujero de medio centímetro, deja caer la semilla y ciérralo sin apretar. Mantén el jiffy húmedo y a la misma temperatura. Si siembras directo en maceta, la profundidad es la misma: medio centímetro, no más.
Los cuatro errores más comunes
Exceso de agua
Es el que más semillas mata. La semilla necesita humedad y oxígeno a la vez; si está sumergida, se ahoga. El papel debe estar húmedo al tacto, nunca encharcado.
Manipular la raíz
La radícula blanca es frágil y no se recupera si la tocas o la partes. Trasládala con una pinza tomando la cáscara, nunca la raíz, y colócala hacia abajo.
Sembrar demasiado profundo
Si la entierras a dos o tres centímetros, la plántula gasta toda su reserva en salir y emerge débil o no emerge. Medio centímetro es suficiente.
Agua con pH extremo
No hace falta obsesionarse en germinación, pero un agua muy alcalina complica el arranque. Un rango de 6,0 a 7,0 es cómodo. Si no sabes cómo está la tuya, un medidor de pH te lo resuelve en un segundo.
Ya germinó, ¿ahora qué?
Pasa la semilla a su sustrato definitivo o a una maceta pequeña con la raíz hacia abajo y cúbrela apenas. Las primeras hojas que verás son los cotiledones, redondeados: no son hojas verdaderas, son la despensa de la planta. A partir de ahí necesita luz, y ahí empieza otro tema.
En esta etapa la planta todavía no necesita fertilizante. Un sustrato liviano tiene lo suficiente para las primeras dos semanas; abonar antes de tiempo quema raíces nuevas.
¿Cuándo germinar en Chile?
Si vas a cultivar en exterior, la ventana natural va de septiembre a noviembre, cuando los días se alargan y el riesgo de heladas ya pasó. En la Región Metropolitana, arrancar en septiembre suele dar el ciclo completo con holgura.
En cultivo indoor la fecha da lo mismo: tú controlas la luz y la temperatura, así que se germina en cualquier mes del año.
Qué genética elegir para tu primera vez
Si es tu primer cultivo, las semillas autoflorecientes son el camino más simple: florecen por edad y no dependen del fotoperiodo, así que perdonan errores de horario de luz. Las feminizadas de fotoperiodo dan más control y más cosecha, pero exigen manejar los ciclos.
¿Dudas con tu cultivo?
Llevamos desde 2012 vendiendo cultivo en Santiago y tenemos local abierto en La Cisterna y Puente Alto. Si algo no te está saliendo, escríbenos o pásate: preferimos resolverlo antes de que pierdas la cosecha.